viernes, 8 de febrero de 2008

Tirando del almanaque
Cayó otro en el almanaque y me da ya hasta miedo de contarlos. Desde aquel febrero del 86 en que un pibe de la calle Murillo se animara a sacar su primera chirigota hasta el día de hoy ya llovido tela. La friolera cifra que puso de moda el Dúo Sacapuntas en el Un, Dos, Tres. Un servidor se sentó por primera vez en ese mítico 1986 en las tablas del Gallinero del Teatro Falla, con una cara de carajote enorme y más orejas que una revista de conejos y se tragó todo el concurso. Los Cubatas, Hombres Lobo, La Plastilina, Los Tontos de Capirote, Las Momias de Güete, Soplos de Vida y otras muchas más agrupaciones fueron devoradas con las ganas de un larguirucho canijo que se estrenaba como autor. Pues bien, cuando faltan solo tres añitos para que El Yuyu aparezca en la sección del diario de Cádiz de “Hace 25 años”, confieso que sigo teniendo los mismos nervios del 86 en la barriga en esos segundos previos a que se abra el telón otro año más. Dicen los entendidos, y yo lo comparto, que eso es buen síntoma, que el día que se te quite ese hormigueo del estómago has llegado al final de un camino que tiene dos salidas: o te da ya igual todo o te crees tan superior que crees que lo tienes todo ganados solo con ponerte el tipo. Las dos salidas son igual de malas. El día que creas que todo esto no merezca la pena me quedaré en mi casa y se acabó, a disfrutar como un aficionado más. Pero de momento mantengo el pellizco del novato, por más que uno haya pasado de la pubertad a la “puretad”. Con el telón arriba te enfrentas a ese Teatro otro febrero más. Por más que uno lleve la sonrisa en la cara la tensión te come por dentro hasta que se escucha la primera carcajada general. Si tarda en llegar, algo está fallando y el sudor empieza a crearse en tu frente. La risa es brisa fresca y con ella ni se suda, o por lo menos no te enteras, hasta que una vez que sales te das cuenta que estás chorreando. La salida del Teatro es comparable a la de los toreros. O sales a hombros o hay almohadillas. Existe también la vuelta al ruedo, pero te da la sensación de haber estado bien y no haber rematado la faena. Como en los toros o en el fútbol, el aficionado ni sabe ni tiene por qué saber el mayor o menor trabajo y las dificultades que una agrupación ha tenido que pasar para presentarse en el Falla. Por eso te reconforta tanto cuando alguien los sabe y te lo agradece y te jode tanto cuando algún chufla no lo sabe y te menosprecia desde el más absoluto desconocimiento. La crítica se tolera (en mayor o menor medida) pero el desprecio no. Y a pesar de todas estas reflexiones platónicas, con tintes aristotélicas, nos seguimos metiendo en fango hasta el cuello para sacar una chirigota año tras años. ¿Compensa entonces?. Claro que sí. Si no fuera así hace años que estaría en mi casa. Dinero o gloria aparte, que amantes de ambas cosas ya hay bastantes, me quedo con la satisfacción de disfrutar con los míos de muchos buenos momentos y con el agradecimiento de la gente que disfruta con lo que haces. Uno de los mayores satisfacciones que me ha dado esto del carnaval y la radio fue la de un anónimo señor que se me acercó en un centro comercial de Sevilla mientras desayunaba y me dijo: “Gracias por hacernos reír tanto”. Así que me callo ya, que ya quedan pocos días parta que se levante el telón de nuevo y aparezca el puñetero hormigueo del 86. Y es que de Los Viejos del 55 a los del 86, ya va quedando menos. Feliz carnaval

Tirando del almanaque
Cayó otro en el almanaque y me da ya hasta miedo de contarlos. Desde aquel febrero del 86 en que un pibe de la calle Murillo se animara a sacar su primera chirigota hasta el día de hoy ya llovido tela. La friolera cifra que puso de moda el Dúo Sacapuntas en el Un, Dos, Tres. Un servidor se sentó por primera vez en ese mítico 1986 en las tablas del Gallinero del Teatro Falla, con una cara de carajote enorme y más orejas que una revista de conejos y se tragó todo el concurso. Los Cubatas, Hombres Lobo, La Plastilina, Los Tontos de Capirote, Las Momias de Güete, Soplos de Vida y otras muchas más agrupaciones fueron devoradas con las ganas de un larguirucho canijo que se estrenaba como autor. Pues bien, cuando faltan solo tres añitos para que El Yuyu aparezca en la sección del diario de Cádiz de “Hace 25 años”, confieso que sigo teniendo los mismos nervios del 86 en la barriga en esos segundos previos a que se abra el telón otro año más. Dicen los entendidos, y yo lo comparto, que eso es buen síntoma, que el día que se te quite ese hormigueo del estómago has llegado al final de un camino que tiene dos salidas: o te da ya igual todo o te crees tan superior que crees que lo tienes todo ganados solo con ponerte el tipo. Las dos salidas son igual de malas. El día que creas que todo esto no merezca la pena me quedaré en mi casa y se acabó, a disfrutar como un aficionado más. Pero de momento mantengo el pellizco del novato, por más que uno haya pasado de la pubertad a la “puretad”. Con el telón arriba te enfrentas a ese Teatro otro febrero más. Por más que uno lleve la sonrisa en la cara la tensión te come por dentro hasta que se escucha la primera carcajada general. Si tarda en llegar, algo está fallando y el sudor empieza a crearse en tu frente. La risa es brisa fresca y con ella ni se suda, o por lo menos no te enteras, hasta que una vez que sales te das cuenta que estás chorreando. La salida del Teatro es comparable a la de los toreros. O sales a hombros o hay almohadillas. Existe también la vuelta al ruedo, pero te da la sensación de haber estado bien y no haber rematado la faena. Como en los toros o en el fútbol, el aficionado ni sabe ni tiene por qué saber el mayor o menor trabajo y las dificultades que una agrupación ha tenido que pasar para presentarse en el Falla. Por eso te reconforta tanto cuando alguien los sabe y te lo agradece y te jode tanto cuando algún chufla no lo sabe y te menosprecia desde el más absoluto desconocimiento. La crítica se tolera (en mayor o menor medida) pero el desprecio no. Y a pesar de todas estas reflexiones platónicas, con tintes aristotélicas, nos seguimos metiendo en fango hasta el cuello para sacar una chirigota año tras años. ¿Compensa entonces?. Claro que sí. Si no fuera así hace años que estaría en mi casa. Dinero o gloria aparte, que amantes de ambas cosas ya hay bastantes, me quedo con la satisfacción de disfrutar con los míos de muchos buenos momentos y con el agradecimiento de la gente que disfruta con lo que haces. Uno de los mayores satisfacciones que me ha dado esto del carnaval y la radio fue la de un anónimo señor que se me acercó en un centro comercial de Sevilla mientras desayunaba y me dijo: “Gracias por hacernos reír tanto”. Así que me callo ya, que ya quedan pocos días parta que se levante el telón de nuevo y aparezca el puñetero hormigueo del 86. Y es que de Los Viejos del 55 a los del 86, ya va quedando menos. Feliz carnaval

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Agradeceriamos a tod@s que fuerais pasando las fotos de este y de los carnavales anteriores, creemos que este puede ser un buen sitio para mostrar la trayectoria del Carnaval Tosiriano. Infolahiguera@gmail.com

I gran noche carnavalesca Torredonjimeno (Gracias al que haya subido los videos)

RECOPILATORIOS DE ENLACES WEB RELACIONADOS CON EL CARNAVAL

http://carnavaltosiriano.blogspot.com En este enlace puedes encontrar un recopilatorio de enlaces web, foros y blog relacionados con el carnaval, asi que si quieres descubrir todo lo relacionado con este maravilloso mundillo no dejes de visitarlo. Gracias.

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